Las de rodilla, son las lesiones deportivas mas comunes.
¿Qué tienen en común Rafa Márquez, Kobe Bryant y Luis Muñiz? Somos ya varios deportistas los hemos sufrido una lesión en nuestro mayor punto de apoyo, la rodilla. De acuerdo con el doctor Joaquin Gonzales, traumatólogo ortopedista y especialista en medicina del deporte la incidencia en lesiones de rodilla es cada vez mayor sobre todo entre jugadores de futbol soccer, basketball, fútbol americano y ski, aunque también se ha incrementado en la población como un daño vinculado con la obesidad y la vida sedentaria. De acuerdo con estadísticas a nivel nacional las lesiones de rodilla suman el mayor numero de casos y para su atención se destina el mayor monto de recursos de la inversión que se realiza para la atención medica de los deportistas.
Por eso es importante difundir las causas que provocan este tipo de lesiones, así como sus síntomas para promover medidas preventivas, señalo el doctor Gonzáles.
Lesión del ligamento cruzado anterior (LCA)

Es una ruptura o estiramiento excesivos del ligamento cruzado anterior (LCA) en la rodilla. La ruptura puede ser parcial o completa.
Consideraciones
La rodilla es similar a una articulación en bisagra, localizada donde la punta del fémur (hueso del muslo) se une con la parte superior de la espinilla (tibia). Cuatro ligamentos principales conectan estos dos huesos:
Ligamento colateral medial (LCM), que corre a lo largo de la parte (lado) interior de la rodilla y evita que ésta se doble hacia adentro.
Ligamento colateral lateral (LCL), que corre a lo largo de la parte (lado) exterior de la rodilla y evita que ésta se doble hacia afuera.
Ligamento cruzado anterior (LCA), que está en la parte media de la rodilla. Impide que la tibia se deslice hacia afuera frente al fémur y brinda estabilidad rotacional a la rodilla.
Ligamento cruzado posterior (LCP), que trabaja junto con el LCA e impide que la tibia se deslice hacia atrás por debajo del fémur.
El LCA y el LCP se cruzan dentro de la rodilla formando una "X"; es por esto que se los denomina ligamentos "cruzados" (similar a una cruz).
Las lesiones del LCA frecuentemente ocurren con otras lesiones. El ejemplo clásico es cuando el LCA se desgarra al mismo tiempo que el LCM y que el menisco medial (uno de los cartílagos amortiguadores de la rodilla). Este tipo de lesión es más frecuente en los futbolistas y en los esquiadores.
Las mujeres tienen más probabilidades de sufrir una ruptura del LCA que los hombres, pero la causa de esta situación aún no se entiende completamente, aunque puede deberse a diferencias en la anatomía y funcionamiento muscular.
Los adultos generalmente se rompen su LCA en la parte media del ligamento o el ligamento se separa del fémur. Estas lesiones no sanan por sí solas. Los niños son más susceptibles a que se separe su LCA con un pedazo de hueso todavía adherido. Estas lesiones pueden sanar por sí solas o pueden requerir una operación para reparar el hueso.
Cuando el médico sospecha de una ruptura del LCA, una resonancia magnética puede ayudar a confirmar el diagnóstico. Este examen también puede ayudar a evaluar otras lesiones de la rodilla, tales como lesiones en otros ligamentos o cartílagos.
Algunas personas son capaces de vivir y de desempeñarse normalmente con una ruptura del LCA; sin embargo, la mayoría se queja de que su rodilla es inestable y puede "fallar" con la actividad física. Las rupturas del LCA que no se reparan también pueden llevar a una artritis precoz en la rodilla afectada.
Causas
Las rupturas del LCA pueden deberse a lesiones por algún o ningún contacto. Un golpe en un lado de la rodilla, como puede ocurrir en una atajada en el fútbol, puede ocasionar una ruptura del LCA.
Hacer una parada rápida, en combinación con un cambio de dirección al estar corriendo, girando, aterrizando de un salto o extendiendo demasiado la articulación de la rodilla (llamada rodilla hiperextendida) puede causar lesión al LCA.
¿Qué es una lesión de ligamentos cruzados?
Se llama ligamento cruzado a cada una de las dos cuerdas que unen el hueso del fémur con el hueso de la tibia, en la profundidad de la articulación de la rodilla. El cruzado anterior comienza en la parte trasera del fémur y acaba en la parte delantera de la tibia. El cruzado posterior tiene una dirección contraria, es decir, comienza en la parte delantera del hueso femoral, y acaba en la parte trasera del tibial. En cambio, los ligamentos colaterales se disponen por fuera de la articulación.
La función de estas cuerdas es dar estabilidad a la rodilla, evitando que la pierna se mueva hacia delante o hacia atrás, cuando la sometemos a un esfuerzo.
Las lesiones de los ligamentos se llaman esguinces, y constituyen un desgarro de éstos. Pueden ser de alguna de sus fibras (rotura parcial) o de todas (rotura completa). La gravedad del esguince la indica el grado de movilidad anormal de la rodilla al explorarla.

Síntomas
Síntomas tempranos:
Un sonido "crujiente" al momento de la lesión
Inflamación de la rodilla dentro de las 6 horas posteriores a la lesión
Dolor, especialmente cuando usted trata de poner peso sobre la pierna lesionada
Los desgarros se notan en el momento como un chasquido, seguido de dolor. Se puede tener la sensación de desencajamiento, aunque luego desaparece.
Es habitual que se produzca un derrame, al ser estructuras interiores de la articulación. El derrame del cruzado anterior aparece en las tres primeras horas, y suele ser importante.
Las roturas del cruzado posterior pueden provocar un hematoma en la zona del pliegue de la rodilla (hueco poplíteo).
Si la rotura es escasa, no suele provocar la sensación de inestabilidad, es decir, de que la rodilla se mueve de forma anormal y no la controla, al andar.
En las roturas graves del cruzado anterior, esta sensación mejora hasta aparentemente desaparecer, pero cuando el paciente retorne a la actividad deportiva volverá a sentirla, definiéndola como si la rodilla se fuera hacia delante.
En las roturas graves del cruzado posterior, la sensación de inestabilidad es mucho más rara.
El dolor de la rotura de un cruzado desaparece en días o semanas. Si no se trata adecuadamente, la inestabilidad residual provocará dolor, pero ya por roce de cartílagos o roturas meniscales.
Aquellas personas que tienen sólo una lesión leve pueden notar que la rodilla se siente inestable o parece "aflojarse" cuando se utiliza.

Primeros auxilios
Una lesión de LCA se debe tratar con:
Elevación de la articulación (por encima del nivel del corazón)
Hielo
Analgésicos tales como los antinflamatorios no esteroides (como el ibuprofeno)
No vuelva a jugar hasta que le hayan realizado una evaluación y tratamiento.
Algunas personas pueden necesitar muletas para caminar hasta que la inflamación y el dolor hayan mejorado. Para las lesiones leves, el médico puede sugerir fisioterapia para ayudar a recuperar la movilidad de las articulaciones y la fuerza de las piernas.
El médico puede recomendar una cirugía para reconstruir el LCA. El ligamento viejo no se puede reparar, así que es necesario crear uno nuevo.
No se debe
En caso de una lesión seria en la rodilla, no intente mover la articulación. Utilice una férula para mantener la rodilla derecha hasta que un profesional médico especializado la haya evaluado.
No vuelva a jugar hasta que le hayan realizado una evaluación y tratamiento.
Cuándo contactar a un profesional médico
Cualquier persona con una lesión seria de rodilla debe buscar atención médica para que le tomen una radiografía y la evalúen.
Si el pie se enfría y se torna azul después de una lesión de rodilla, es posible que ésta esté dislocada y que los vasos sanguíneos que van al pie estén lesionados. Esta es una emergencia médica real que requiere ayuda profesional inmediata.
Prevención
Utilice las técnicas apropiadas al practicar un deporte o hacer ejercicio. Algunos programas deportivos universitarios para mujeres han reducido estas lesiones a través de un plan de entrenamiento que enseña a las atletas la forma de minimizar la tensión que ejercen sobre el LCA.
Aunque es un asunto de controversia, el uso de abrazaderas para las rodillas durante la actividad atlética agresiva, como el fútbol americano, no ha mostrado una disminución de la incidencia de lesiones de rodilla y le puede dar al jugador una sensación falsa de seguridad.
Nombres alternativos
Lesión del LCA; Lesión del ligamento cruzado anterior; Lesión de rodilla en el ligamento cruzado anterior (LCA)
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
Las opciones de cirugía han ido variando a lo largo de los años, actualmente se mantiene un patrón establecido y generalizado: la artroscopia. Esta técnica en sus albores habitual en la rodilla, se ha ido extendiendo al resto de las articulaciones. Anteriormente se empleaban cirugías abiertas y, pese a la existencia de partidarios de dicha técnica, se ha demostrado la artroscopia como mejor opción. Del mismo modo ha habido variaciones en cuanto a la plastia empleada para sustituir el ligamento roto.
Técnicas utilizadas
1) En un principio se empleaban plastias artificiales actualmente en desuso.
2) Autoinjertos con dos opciones:
- Plastias “hueso – tendón – hueso” a partir del tendón rotuliano. Obtenido del extremo inferior de la rótula, tendón rotuliano y tuberosidad tibial anterior. Esta zona de donde se obtiene el injerto se regenera por completo y al año muestra las mismas características que presentaba anteriormente.
- Plastias obtenidas de los tendones situados en la parte posterior de la rodilla (denominados “pata de ganso”).
-
3) Aloinjertos: Tendones obtenidos a partir de un cadáver. Ante los efectos que provoca la extracción de las fibras de un tendón de la propia persona: sangrado, inflamación, alteración de la estructura afectada. Es una opción de futuro con grandes posibilidades.
TRATAMIENTOS PREVIOS Y POSTOPERATORIOS
Previo a la intervención
- Hielo para disminuir la inflamación: Los tres primeros días cada dos horas de 10 a 15 minutos. A partir de esos tres primeros días al menos tres veces al día.
- Evitar el apoyo de la pierna en esa semana posterior a la lesión, será necesario el apoyo de muletas.
- Si el tiempo de espera a la intervención se alarga. Se debe retomar la actividad para mantener la fuerza de la pierna. Es conveniente realizar actividades como la natación o, la bicicleta sin resistencia ( si la rodilla lo permite). Además de ejercicios de fortalecimiento de la pierna, se puede emplear la electroestimulación.
Tras la intervención:
Los plazos de la recuperación son variables y, están comprendidos entre los 4 y los 6 meses.
A continuación se van a exponer una serie de indicaciones para una correcta rehabilitación de la zona ordenadas de manera cronológica:
1) Primera semana
- Reposo absoluto.
- Hielo: 15 minutos cada dos horas.
- Posibilidad de electroestimulación del cuadriceps y la musculatura posterior (isquiotibiales).
- Ejercicios activos de extensión de la rodilla.
- Movimientos pasivos de la rodilla buscando la flexión, dentro del rango que nos permita la rodilla.
- Desplazamiento mínimo (siempre con muletas)
2) Segunda semana
- Desplazamiento con muletas (carga parcial)
- Hielo tres veces al día.
- Ejercicios activos de flexión de la rodilla (hasta 90º).
- Masaje drenante para disminuir la inflamación.
- Retirada de los puntos.
3) Tercera semana
- Movilización de la rótula
- Marcha sin muletas, reeducar la marcha.
- Ejercicios activos de flexión de la rodilla hasta el umbral del dolor.
- Ejercicios en piscina
4) Cuarta semana
- Flexión pasiva de la rodilla, forzándola, se suele trabajar entre los 90 – 110 º.
- Entrenamiento propioceptivo y de equilibrio.
- Ejercicios para potenciación de la pierna.
- Inicio de trabajo con bicicleta, buscando insistir también en la extensión de rodilla.
5) Semanas posteriores:
- Ir forzando la rodilla hasta llegar a los rangos de movimiento habituales, tanto de flexión como de extensión.
- Ir aumentando poco a poco la intensidad de las actividades: trote suave, carrera…
- Los ejercicios propioceptivos son fundamentales para la correcta recuperación de la rodilla.
- Ejercicios de fortalecimiento de la musculatura anterior y posterior de la pierna.
- Como se había citado el tiempo para retomar la práctica deportiva oscila entre 5 y 6 meses. Para la vida cotidiana y laboral está entre el 3 y 4 meses.
- La recuperación completa de la rodilla suele rondar período de un año.